De poco sirve ser un fuerte si luego no te paseas como un pavo real por la noche madrileña, así que 'Diario de abordo' se traslada a las aventuras nocturnas de Dela el Fuerte y sus secuaces.
El finde pasado decidieron pasar la tarde en La Latina y me pareció una gran oportunidad para observar los hábitos. Al poco de llegar alguno ya estaba deseando pasar a la acción:
-Joder como está esa, ¿no?
-Si,si, me la pone como un oleoducto soviético.
-¡Como el brazo izquierdo de Nadal tú!
Se acerca a ella y pronto le despacha con un 'tengo novio' standard.
-Bua, no es para tanto.-dice resignado buscando el apoyo de la manada.
-Ya, la verdad es que de cerca es tirando a feilla.-mentimos para animarle.
-Pero muy feilla.
-La alcaldesa de Mordor, claramennte.-finiquitamos alegremente como si el rechazo no hubiese ocurrido.
Llega la noche y ahí se caen las pieles de cordero. Ya en una discoteca(no me pagan por publicidad) se lanza otro al ataque.
-Vaya, se nota que vas al gimnasio.
-Si, me gusta cuidarme, ¿quiéres tocar mi moya?
Bofetón.
-¡MI MOYA,JODER! ¡HE DICHO MOYA!
-Hombre macho, a lo mejor deberías cambiar el gimnasio por el logopeda.
Y diversas aventuras más que alargarían mucho.
En definitiva, a los fuertes también les cuesta ligar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario